La llegada de los Mexicanos

Conjunto residencial del teyte de Tecoatega. Conjunto residencial del teyte de Tecoatega.

Cronistas españoles de los siglos XVI y XVII escribieron información sobre las culturas nativas del Pacífico de Nicaragua, incluyendo idiomas, costumbres y creencias religiosas registradas. Lo más notable fue el grupo conocido como los Nicaraos, que hablaba un dialecto del náhuatl, la lengua de los Aztecas del centro de México. Muchos de los nombres de lugares de Nicaragua moderna, como la Isla de Ometepe ("dos montañas") todavía reflejan las influencias nahuas. Según las fuentes coloniales, los Nahua Nicarao llegaron alrededor de 1250 d.C. Otras narraciones describen lazos comerciales de larga distancia desde el centro de México hasta Nicaragua. Un posible producto comercial era el chocolate: además de las deliciosas bebidas de cacao, las semillas se utilizaban como dinero entre los antiguos Aztecas y Nicaraos.

Cultura Nicarao

El cronista Francisco Oviedo y Valdez registró características culturales de los Nicaraos durante la década de 1520. El sistema político era de varios niveles, con el jefe conocido como Teyte. Los mercados ofrecían bienes de toda la región incluyendo especies exóticas de las redes comerciales de Mesoamérica; las mujeres controlaban los mercados y los hombres locales tenían prohibido el ingreso. La gente vivía en barrios, desde donde pagaban tributo y prestaban servicios públicos. Los Nicarao fueron un elemento de un complejo mosaico cultural que incluyó a otros grupos étnicos, como los Mangue, Subtiaba y Chibcha, con quienes los Nicarao tanto negociaban como luchaban. 

Nicarao religión

Oviedo y Valdez también informaron sobre las prácticas religiosas. Estas también estaban estrechamente relacionadas con las de los aztecas. El panteón de dioses y diosas incluían muchas de ellas con nombres nahuas, por ejemplo Quiateot, el dios de la lluvia, y Hecat, el dios del viento. La pareja primordial fueron llamados Tamagastad y Cipattónal, los nombres de los sacerdotes que, de acuerdo a las historias aztecas, llevaron a sus pueblos del altiplano al final del imperio tolteca. Las ceremonias también contenían rasgos mesoamericanos como los sacrificios humanos, los voladores, y el calendario ritual. 

Calendario ritual mesoamericano

Fray Bobadilla recopiló información de los informantes Nicarao sobre el uso del calendario ritual de 20 días, idéntico al utilizado por otros grupos culturales de Mesoamérica, como los Aztecas, Mixtecas y Mayas. En este sistema cada 'mes' consistía en 20 días con nombre. Trece de estos meses resultaron en el ciclo ritual de 260 días, mientras que dieciocho meses de 20 días, más 5 días adicionales igualaron el año solar de 365 días. Los cinco "días especiales” se consideraron particularmente significativos para las ceremonias religiosas de renovación. El uso del calendario ritual por los Nicarao del Pacífico de Nicaragua es sugestivo de su participación en las prácticas culturales mesoamericanas más amplias.

Nicarao           Nahuat         Español/Ingles

Agat               Acatl               Caña/Reed

Ocelot            Ocelotl            Ocelote/Ocelot

Olin                Ollin               Movimiento/Motion

Tapecat          Tecpatl           Pedernal/Chert

Quiahuit         Quiahuitl         Lluvia/Rain

Sochit            Xochitl            Flor/Flower

Cipat             Cipactli           Lagarto/Alligator

Cali                Calli              Casa/House

Coat               Coatl            Serpiente/Snake

Ejemplos de nombres de días del calendario Nahuat Nicarao.  

   

Comerciante pochteca de México viajando hasta Nicaragua. Voladores. Juegos rituales de los Nicarao. 

Evidencia arqueológica

La gran mayoría de la información acerca de este período final se deriva de fuentes históricas: ¿cuál es la evidencia arqueológica para apoyar estos datos? Lamentablemente, las investigaciones arqueológicas todavía no han tenido éxito en la identificación de los yacimientos prehistóricos, a pesar de las excavaciones en varios lugares que fueron supuestamente ocupados cuando llegaron los españoles. Por ejemplo, Mi Museo excavó en el lugar de Santa Isabel cerca de la actual San Jorge, donde supuestamente el conquistador Gil González Dávila primero se encontró con el teyte Nicarao, conocido como Nicaragua. A pesar de cuatro temporadas de intensas investigaciones no se descubrieron depósitos finales, aunque las excavaciones dieron con ricos yacimientos de contextos anteriores al periodo Sapoá. La búsqueda de restos arqueológicos de la época Ometepe sigue, y esperamos ser pronto capaces de proporcionar nueva luz sobre este importante tema.